
Los azulejos, realizados en una composición de “alfardons” -hexágonos alargados- y dispuestos en torno a “taulells” -cuadrados centrales-, se llevan a cabo en la famosa localidad valenciana de Manises, cuyas lozas adquirieron una gran fama entre príncipes, pontífices y nobles de toda Europa desde el siglo XIV en adelante. Fueron encontrados durante dos momentos de la historia actual, en primer lugar, en el año 2000 con las primeras obras de rehabilitación del Castillo de Ponferrada, como más tarde las realizadas en 2021. Unos elementos que tendrían como objetivo la decoración de la sala, que actualmente responde a la Biblioteca de la Fortaleza Templaria.

En estas piezas de loza que ahora se perciben en las cenefas de las palmeras en Pérez Colino, se puede observar varios escudos, como otros elementos que acompañan. Por un lado se puede observar el escudo de Pedro Álvarez Osorio, primer conde de Lemos, como también el de su mujer, Beatriz de Castro, ambos señores de Ponferrada y Villafranca del Bierzo, entre otros lugares. En los azulejos se pueden observar más cosas, como en los alfardons donde se puede observar los entrelazos vegetales de color azul, rematados con clavelinas rojas, motivo muy común, sobre un esmalte blanco estannífer.
Cabe destacar que Pedro Álvarez de Osorio fue uno de los personajes más importantes que se vinculan al Castillo, por las numerosas ampliaciones que realizó en el mismo durante el siglo XV. Por ello, se puede ver a simple vista los dos lobos pasantes de los Osorio, así como el castillo y el león de los Enríquez sobre los seis roeles azules de los Castro.

Similitud con el primer pavimento de un departamento de los Borgia en el Vaticano
El historiador Manuel González Martí explicaba que el papa valenciano Alejandro VI (Rodrigo de Borja (Borgia) encargó a la localidad mediterránea de Manises hacia 1492 dicho primer pavimento, que guarda similitudes con los que albergaba el Castillo de Ponferrada y actualmente están replicados en Pérez Colino. Sin embargo, en el caso del departamento de los Borgia en el Vaticano, se sustituirían en el siglo XVI, " quedando apenas algunos restos que en restauraciones contemporáneas se incrustaron en la pared, donde las vio por primera vez a principios del siglo XX", apunta.

Por lo tanto, las fechas indican que los azulejos que se encontraban ubicados en el Castillo de Ponferrada responderían a tiempos anteriores a los encargados por el papa Alejandro VI (Rodrigo de Borja (Boriga)), ya que Beatriz de Castro y Enríquez falleció en 1455 y Pedro Álvarez de Osorio en 1492, suponiendo esto que la obra se hubiera realizado posiblemente antes de los del Vaticano.

